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paquetes a Chiapas todo incluido

Mi experiencia de viajar con paquetes a Chiapas todo incluido

Mis amigos queríamos viajar a Chiapas, y la respuesta que internet nos reveló fueron los paquetes a Chiapas todo incluido con los que Chiapas Premium® cuenta. Durante una reunión, comenzamos a planear los días del viaje a donde queríamos ir. Entre más leíamos, más nos llamaba ir a viajar y conocer de este estado. Por eso, pactamos que en diciembre viajaríamos. Desafortunadamente, nuestras agendas solo pudieron compaginar para un viaje de cuatro días. Queríamos conseguir vuelos, hoteles y los recorridos allá, pero para nuestra sorpresa no había disponibilidad, y por esto no podíamos comprar los vuelos. Así es que sin más ni más, recordé la sugerencia que internet nos había dado, y decidí enviar una solicitud de cotización con mis datos a Chiapas Premium® y el itinerario de los cuatro días.

A mis amigos y a mí nos gusta tener planeado todo y muy bajo control, por eso estábamos muy escépticos, pero nuestra opinión cambió en el viaje. Nos sorprendió que desde la llegada, había personal de Chiapas Premium® esperando con una pancarta con mi nombre, cuando nos reconocimos, inmediatamente él y su compañero nos ayudaron a subir en el vehículo y también nos ayudaron con el equipaje. Ya en el vehículo, el cual por cierto, todos agradecimos que tuviera aire acondicionado pues la temperatura y la humedad estaban altísimos; se presentaron, uno era el operador de la unidad y el otro nuestro guía. Ya después de la presentación de cada uno de los que abordamos esa unidad, nos dirigimos al primer tour programado en el Cañón del Sumidero.

Al llegar, nuestro guía se dirigió a la taquilla para después volver con las pulseras de acceso al Parque Nacional; mientras tanto los encargados del “Embarcadero Cahuaré” nos dieron instrucciones de seguridad, así como los respectivos chalecos salvavidas. Después de unas dos horas de recorrido, en el que pudimos ver de muy cerca cocodrilos, monos y zopilotes entre otros, al salir, nuestro guía y el conducto, nos esperaban para llegar a Chiapa de Corzo. Al llegar y después de un tour por este bonito Pueblo Mágico, el guía nos explicó por qué este lugar es importante dentro de la cultura chiapaneca: un factor es la tradicional festividad de los Parachicos, que incluso está catalogada como Patrimonio Intangible de la Humanidad por la UNESCO; y otro factor súper importante, al menos para mí aquí es la capital culinaria del Estado. Debo admitirlo, la comida es un factor importante de donde quiero vacacionar, tal vez por eso prefiera viajar a lugares que tengan una gastronomía atractiva.

Después del tour hacía hambre, así que le preguntamos al guía dónde podíamos comer bueno, bonito y barato. El guía nos sugirió dos restaurantes: El Campanario con servicio a la carta, y Jardines de Chiapa con modalidad buffet; obvio nos lanzamos por el buffet. Creo que tomamos la decisión correcta. El lugar es muy lindo, con una decoración muy pintoresca, pero lo mejor es la variedad de comida tradicional chiapaneca que te ofrecen. De entrada probamos la sopa de chipilín con bolitas de masa, seguí con algo que sabía que era el plato representativo de Chiapa, el cochito al horno. Es una verdadera delicia, adictivo simplemente; pero lo mejor es que el lugar también cuenta con barra de ensaladas y postres típicos, aparte de que el servicio es muy bueno. Como dato extra, dejen un espacio para que puedan probar el pozol, una bebida ancestral heredada por los mayas.

Seguimos nuestro camino al fantástico pueblo de San Cristóbal de las Casas. Fue genial que nos dejaran en la entrada del hotel, así ya no había necesidad de caminar tanto con el equipaje. Puedo decirles que aquí fue donde nuestra idea de los paquetes a Chiapas todo incluido comenzó a cambiar; el hotel donde nos hospedaron era de lo mejor. Nos encontrábamos a dos cuadras del Kiosco y de la Catedral. El lugar tenía un encanto indescriptible, aparte de que estaba muy limpio y muy cómodo.

Ya después de instalarnos en las habitaciones, decidimos ir a conocer “San Cris”, es hermoso cómo le cabe tanta magia a un lugar tan pequeño. En la caminata encontramos de todo: fiesta, lugares donde tomar con toda tranquilidad alguna bebida, lugares para cenar fantástico, y obviamente donde tomarte las mejores selfies y fotos para tu perfil. Al final decidimos tomar solo un café para platicar tranquilos y regresar al hotel, ahí el guía nos comentó que al día siguiente pasarían por nosotros como a las 8:15.

Al día siguiente fuimos a desayunar al restaurante del hotel, donde un desayuno estilo americano nos esperaba, el cual por cierto estaba incluido en el paquete. A la hora convenida pasaron por nosotros, para ir a dos lugares que en internet nos maravillaron. Primero hicimos una parada en la comunidad alfarera de Amatenango del Valle, donde el guía nos sugirió adquirir las artesanías de barro que ahí elaboran. Después de una breve parada, y siguiendo con el itinerario, nos dirigimos hacia la zona de Tzimol, donde se encuentran las bellísimas cascadas del Chiflón. El guía nos comentó que el nombre se debe al sonido que se produce por el choque del viento contra los cerros del lugar. De nuevo nuestra entrada al centro ecoturístico estaba garantizada. La belleza de este lugar es indescriptible. Si el edén existe, creo que debe ser muy parecido a esto. El acceso es bastante amigable para todos, tal vez si llevan a algún familiar en silla de ruedas o de edad muy avanzada, lo mejor será quedarse con ellos en la parte baja del río, donde los lugareños han dispuesto de pequeñas palapas y una cafetería en la Ribera del Río San Vicente. Nosotros decidimos seguir el camino, para ver dónde finalizaba. Durante el sendero existen algunas paradas, donde se puede admirar el encanto de algunas pozas y otras pequeñas caídas de agua que conforman el paisaje. Sin embargo lo mejor está al final: existe un mirador desde el cual puedes observar la cascada “Velo de Novia”, la cual con sus más de 70 metros de caída crean un espectáculo que te dejara empapado. Por un costo que se paga en el lugar, existe una manera muy divertida y llena de adrenalina, para descender del mirador.

Mis amigas, amigos y Yo decidimos bajar en una tirolesa, hasta las pozas que se encuentran en la parte de abajo. Ya secos y con un cambio de ropa que hicimos (nuestros asesor de viajes nos dio ese tip), subimos de nuevo al vehículo, para trasladarnos a los maravillosos Lagos de Montebello.

Ubicados en la frontera con Guatemala, estos Lagos son un paraíso en el rincón de nuestro país, y en el comienzo de nuestros vecinos chapines. Visitamos algunos de los más bellos y representativos: el lago Tziscao, el Bosque azul, entre otros; llegamos a lago Pojoj, donde de la misma manera, por un costo adicional, se puede abordar una balsa de corcho y remar alrededor del lago y visitar una pequeña isla que se encuentra en el centro. Una vez que el guía nos dio la orden, regresamos a San Cristóbal, donde cenamos unas deliciosas pizzas en el restaurante “El Punto”.

Al día siguiente y de igual manera, después de desayunar en el hotel, pasaron por nosotros al hotel para salir en el tour que te lleva a visitar dos comunidades indígenas de los Latos de Chipas. Después de unos 20 minutos de camino, llegamos a San Juan Chamula, un lugar del que mis abuelos me contaron que tenía una vibra muy particular. Fue maravilloso conocer sus ritos tanto fúnebres (ese día se realizó un entierro en el panteón), como en los ritos espirituales que se realizan en la iglesia.

Es importantísimo obedecer las instrucciones y consejos que el guía nos dio, ya que los Chamulas son muy celosos de sus tradiciones. Simplemente es indescriptible el misticismo de este lugar. Ya después salimos hacia la otra comunidad, San Lorenzo Zinacantán, donde nos mostraron sus técnicas milenarias del uso del telar de cintura. La gente de esta localidad es sumamente agradable. También pudimos entrar hasta la cocina, donde pudimos probar unos frijoles con el tradicional queso de Chiapas. Ya por último, este día regresamos a San Cris, donde nos llevaron a conocer lugares como la catedral, el museo del ámbar, el ex convento de Santo Domingo, entre otros sitios de interés.

Ya para finalizar y despedirnos de Chiapas, el último día salimos muy temprano con dirección a Palenque. Durante el trayecto, el guía nos recomendó que hiciéramos una breve parada en Ocosingo para ver el amanecer allí; agradezco ese gesto, pues nos permitió tener una de las mejores postales de nuestras vidas, en este lugar sientes que puedes tocar el cielo. Ya después paramos a desayunar en un restaurante local; el desayuno tipo bufete estuvo genial. Una vez que terminamos seguimos hasta llegar a las hermosas Cascadas de agua Azul. El espectáculo que estas caídas de agua generan es simplemente maravilloso. Seguimos hacia otra cascada, Misol Ha, la cual el guía nos comentó que había sido set de filmación de películas, comerciales y demás. Ya para finalizar llegamos al recorrido por la fantástica Zona Arqueológica de Palenque. Este sitio es simplemente estupendo. Este día dormimos en un maravilloso hotel en “La entrada al Mundo Maya” es decir, en la Ciudad de Palenque.

Nuestro viaje terminó con nuestro traslado a Villahermosa, donde todavía nos llevaron a visitar el Museo Parque La Venta para que al finalizar, nos llevaran al aeropuerto y tomáramos el vuelo de regreso.

Sencillamente contar con paquetes a Chiapas todo incluido, y en calidad Premium® fue la mejor decisión que pudimos tomar.

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